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| Foto de Thom Milkovic en Unsplash |
Entre algunas cosas que siempre me causa hasta cierto furor contar, es la vez en que perdí la confianza en una plataforma de escritores independientes. Resultó por allá del 2016, quizá antes quizá después, pero coincidió con el lanzamiento en español de una plataforma de autopublicación del estilo de Wattpad, que en esos entonces se llamaba Litnet y actualmente opera bajo el nombre de Booknet.
El principal atractivo de una página como ésta, para diferenciarse de su entonces escasa competencia, fue el abrir concursos con editoriales reales que ofrecían como primer premio el ser publicados de manera tradicional, junto con todo lo que esto conlleva. Los escritores que iniciamos en dicha plataforma estábamos, por supuesto, muy emocionados de la idea de ver en papel y en librerías nuestras obras maestras, y así fue como yo empecé a escribir una historia llamada Insomnia.
Sin embargo, el gusto nos duró poco, cuando varios nos dimos cuenta que el concurso iba más de popularidad que de calidad. No solo eso, sino que al terminar el concurso y ganar la historia que nadie quería que ganara, varios de los que no logramos llegar al podio recibimos de repente un correo de parte de la editorial en cuestión.
El intento de estafa
En dicho correo, se nos decía que, a pesar de no haber ganado, la historia que estábamos escribiendo era del interés de la editorial, por lo que podría ser publicada también, a cambio de una módica suma de dinero (euros al ser una editorial española) para comprar cierta cantidad de ejemplares y vender "para tener nuestra ganancia neta", mientras que ellos distribuían otra cantidad a las librerías. Se me hizo sospechoso el asunto, por lo que investigué esta editorial, cayendo que no solo ésta sino muchas otras varias, tenían este modus operandi para sacar dinero de forma fraudulenta y no pagar a sus autores.
No solo eso, sino que expresé en Twitter (no pienso llamarlo X) mi descontento, mencionando el nombre de la editorial, para que en cuestión de pocas horas sino de varios minutos, tenía una cuenta que aseguraba ser reseñador además de autor de la editorial en cuestión, que lo que yo estaba haciendo era una vil difamación, y que por favor borre mis tweets donde los "acuso" de estafadores. Yo, que no tengo incluso a día de hoy una tracción mayor a quince o veinte personas estaba de repente recibiendo mensajes de una persona que aseguraba ser allegado a la editorial en cuestión. Pero lo dejé pasar, hasta que las posas se pusieron incómodas.
Las amenazas
Esos tweets solamente fueron el inicio de un acoso extraño por parte de gente que obviamente era enviada de la editorial. De repente había un tweet "recordándome" de borrar las acusaciones. Otras veces era una mención llamándome mentirosa por señalar a la editorial. Otros eran fotos de autores que habían publicado con ellos aunque, si sabemos cómo operan las editoriales fraude, esto no probaba absolutamente nada.
De repente, un día tras pasar mucho tiempo sin abrir mi cuenta de Wattpad, encontré un mensaje privado, donde un usuario que se dio de baja poco después, me "notificaba" acerca de una demanda por difamación de parte de la editorial en contra mía. Todos los días y hasta que se dio de baja, dicho usuario me enviaba mensajes recordándome de la demanda, amenazando que tenían mi domicilio fiscal y que la demanda estaba membretada a mi nombre, a pesar de que en ningún momento, en ningún mensaje y en ningún pantallazo figuraba mi nombre real, solamente mi seudónimo que es Aris Meyer.
Más que meterme miedo, lo único que lograron fue hacer que me riera un poco, y que sintiera algo de lástima por ellos, de que estuvieran esforzándose tanto por hacerme retroceder, cuando el asunto ni siquiera me importaba en lo más mínimo. Poco después, quizá por flojera de seguir o al ver que yo no les paraba bola en nada, los mensajes simplemente se detuvieron.
Les quiero recordar, queridos amigos lectores, que las editoriales fraude hacen también presentaciones de libros (donde le piden al autor vender al menos cincuenta, cien, QUINIENTAS copias para hacer válido el contrato mercantil), las editoriales fraude a veces también tienen autores reales en sus filas (para dar la impresión de que son serios, de que sí cumplen, para que los incautos les paguen entonces y luego ellos se olviden). De ese modo, pueden seguir operando, teniendo esa pantalla de "credibilidad" para que, cuando un afectado hable de su mala experiencia, quede solamente como "oh, es que tuvo mala suerte, para la otra será", y se quede como si nada.
Desafortunadamente, muchas de estas historias se han repetido, y a pesar de que hay compendios de historias al respecto (como esta página que habla precisamente de la editorial que hablo hoy), esas "historias de éxito" seleccionadas a mano hacen que la gente siga creyendo en ellos.
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| Otra imagen de experiencia, con el nombre de la editorial que hablo |
Menciono esto, porque a pesar de seguir sin ser publicada de manera tradicional, ya he vivido la experiencia de enviar un manuscrito, pasar por los filtros y que se me explique el proceso editorial. Ninguna editorial tradicional te pide dinero, ninguna editorial tradicional te dice que sí a un día de enviar tu manuscrito. Mi manuscrito tomó casi un año en que los editores lo checaran, y de ahí fueron meses para recibir un rechazo. En los correos se habló más de mi obra, de lo que ellos buscan, de los pasos en el caso de haber sido seleccionada, nunca se me dijo de comprar ejemplares para "que yo distribuya y gane de forma neta", nunca se habló de cuánto voy a ganar con ellos. Fue el puro proceso editorial hecho y derecho.
Eso fue lo que me recordó esta amarga experiencia, y por ello lo comparto, para que la gente que tiene ilusiones de publicar por primera vez no caiga en garras de abusivos como ellos.


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