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Como vimos en el capítulo anterior, en el mundo de la autopublicación, la distribución lo es TODO. Una buena distribuidora le entregará a nuevos lectores tu historia, y el boca a boca se hará sumamente grande. Sin embargo, aún no hemos hablado de la cosa que a mi parecer es la más importante a la hora de elegir un libro.
El contenido
Todos los autores noveles coincidimos en algo: tenemos el mejor libro del mundo. Todos tenemos en nuestro primer borrador el libro que revolucionará la industria, reinventará el género literario, se volverá la nueva sensación, y todo lo demás. Sin embargo, lo que tenemos hasta ahora es solamente eso, el primer borrador. Por más que estemos enamorados de nuestro libro, que lo amemos como nuestro primer bebé, hay una realidad que necesitamos aceptar, que está lleno de defectos, que necesita una edición tremenda para siquiera ser aceptable.
El consejo más común pero acertado al momento de terminar, te olvides tan siquiera que ese manuscrito existe. Ponte a hacer otras cosas, escribe algo nuevo, pero no pienses ni leas el borrador por al menos tres meses. ¿Por qué? Porque, y en experiencia propia, al momento de acabar, estás tan convencido o convencida de que tu libro es tan grandioso, que si tiene algún error, no lo notarás en el momento.
Otra gran idea, la más recomendada sobre todo si tienes el capital, es entregarlo a un editor y un lector beta para que den sus opiniones, señalen errores, den sugerencias, etc. En este punto es importante que ninguno sea un amigo, un familiar, nada de eso, pues esa simpatía que te tienen tus seres amados harán que no vean los errores, o que les cause pena comunicarlos. Recuerda que tu primer borrador está lleno de errores de cualquier tipo, y si un editor o un beta te dicen "está perfecto así", no están haciendo un buen trabajo.
Tomemos por ejemplo el libro viral —aunque no por buenas razones— de "Age of Scorpious". Su autor, Milo Winter, alega haber pasado más de doce años escribiendo y desarrollando el libro, tomando la decisión de auto publicarlo hasta ahora. Se tomó la molestia de comisionar varios artistas y lanzar un crowfunding bastante ambicioso para publicar un libro sinceramente hermoso pero, al momento en que sus lectores recibieron el libro, se llevaron con la sorpresa de que les vendieron un primer borrador muy elegante.
El principal error de Milo Winter fue jamás entregar ese libro a un editor profesional, y a pesar de que él dijo que sí fue leído anteriormente, muy posiblemente fuera a familiares que solamente le adularon por el intento que estaba haciendo. He aquí un ejemplo vivo y actual de la importancia de leer, releer, editar, volver a leer y volver a editar un borrador, hasta que esté listo para su publicación.
De la misma forma, y tomando nuevamente el ejemplo de Winter, en el caso de que hayamos contratado un editor, deberíamos hacer caso a los comentarios y sugerencias que haga. Son profesionales por algo, y ellos saben la manera en la que debería estar constituido un libro. En el caso de Winter, él se jactó de recibir asesoría para su segundo borrador de uno de los editores que trabaja con Suzanne Collins en Los Juegos del Hambre, sin embargo, hizo caso omiso a cualquier corrección que le enviaran.
Maquetación
Los libros auto publicados usualmente tienen la mala fama de ser libros mal editados, imposibles de leer, llenos de incoherencias y en general mal escritos. Pero no debería ser la realidad. Casos como Age of Scorpious deberían ser casos muy contados, y depende de nosotros los escritores que así sea.
Tenemos que dar lo mejor para evitar que nuestros libros tengan errores que imposibiliten o hagan incómoda la lectura para nuestros consumidores.
Siendo que también podemos contratar a un editor y maquetador profesional, muchas veces es un auténtico lujo que no muchos nos podemos costear. Tengo que pagar un editor, un diseñador de portada, ahora ¿resulta que también he de pagar un maquetador?
Sin embargo, es algo que también, como maestros de las artes múltiples, los auto publicados podemos aprender. Programas gratuitos como Scribus, Calibre, Sigil y demás nos pueden ayudar con la creación tanto de la versión impresa como la versión electrónica. Además, sitios como Draft2Digital (my beloved) nos ofrecen la posibilidad de maquetar en su mismo sitio la versión electrónica sin problema alguno.
Diría que también InDesign hace un gran trabajo, pues es un programa de paga de la familia Adobe, aunque en lo personal siempre me generó uno que otro problema, siendo que Scribus no me pone trabas de nada. De todas maneras, y sea cual sea el programa que elijas para maquetar, aprendiendo correctamente podemos hacer maravillas al respecto.
Puedes incluso aprender a usar programas de diseño como GIMP, Inkscape, etc. para aprender a hacer hermosas decoraciones y separadores como los libros que encuentras normalmente en las librerías de parte de los enormes sellos editoriales.
La portada
Y, como punto final, ¿quién realmente no juzga un libro por su portada? Una portada hermosa, que deje entender con simplemente verla de qué va tu libro, puede asegurar un éxito de ventas. El uso de ciertas fuentes, cierta gama de colores, incluso si tiene imágenes realistas o dibujos en la portada puede dar un gran empujón para que el lector elija tu libro. Incluso, si te digo que pienses en una portada de dark romance, ¿cuánto a que lo primero que te vino a la mente fue una portada de colores oscuros, con rosas de espina, quizá serpientes alrededor? ¿Ves entonces cómo una buena portada puede influir en un libro?
Como dije arriba, tienes la opción de contratar algún diseñador para hacer la portada de tus sueños. Pero si no tienes la solvencia económica para hacerlo, aprendiendo a manejar un editor de imágenes, y revisando bibliotecas de imágenes libres de derechos puedes también hacer lo tuyo propio, algo que felizmente puedas llamar tuyo al cien por ciento sin pagar un centavo. Pero por favor, y nunca de los nuncas, utilices Inteligencia Artificial para hacer tu portada. Se ven mal, roban trabajos e ilustraciones de otros artistas y, automáticamente, una gran cantidad de personas pueden pasar por alto tu libro si lo notan.
Conclusiones
Claro, todo esto lleva mucho tiempo, mucha pasión y sobre todo muchísima paciencia ante la frustración. Nunca te va a salir tu portada ideal a la primera, ni siempre vas a poder maquetar sin ninguna viuda ni error a la primera que abras el Scribus. Pero son cosas que se van aprendiendo, y sobre todo que están al alcance de tu bolsillo.
Depende mucho de ti el poder entregar un trabajo de calidad, por eso otro consejo muy valioso al momento de auto publicar es no trabajar a las carreras. Todo esto toma tiempo, y si bien las grandes editoriales se manejan con tiempos límite para entregar tu manuscrito, es porque tienen a todos estos diseñadores, maquetadores, editores y demás trabajando en varios proyectos a la vez. Nosotros somos solamente una persona trabajando en una cosa a la vez y, a diferencia de las editoriales, nosotros no podemos hacer la portada sin el maquetado interior, y no podemos hacer el maquetado interior sin el manuscrito corregido. Así que toma tu tiempo, nadie te apresura.

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